Entrevista Pere Monje Restaurante Via Veneto
Pere Monje, propietario del Via Veneto, es el responsable de este emblemático restaurante de la zona alta de Barcelona con 45 años de historia.
GHA tuvo recientemente la oportunidad de entrevistar a Pere Monje quien nos desveló cómo Via Veneto consigue mantenerse en el top gastronómico y cómo trasciende la seguridad alimentaria en su día a día.
“La filosofía de Via Veneto siempre ha sido y sigue siendo la voluntad de ofrecer el mejor servicio posible, la inquietud por la mejora diaria, los controles de calidad y materia prima, la elección de los mejores proveedores…”
“Es necesario que el sector vea que las auditorías alimentarias son importantes y que no se trata sólo de una normativa legal que te obliga algo, sino que tienen que ser algo que incluyamos en nuestro día a día”.
“Igual el cliente no es consciente de la enorme inversión que hay en tener el mejor personal, la mejor materia prima y la mejor tecnología pero sí que en el rigor de nuestro trabajo le llega nuestro esfuerzo en seguridad alimentaria.”
José Monje, Susana Fernández (Directora Comercial de GHA) y Pere Monje tras la entrevista ante la puerta del Via Veneto.
Sr. Monje, el Restaurante Via Veneto es un referente de la gastronomía de Barcelona desde hace muchos años. ¿Cuál es el secreto para llegar ahí y lo más difícil, mantenerse?
En el fondo no hay secreto ya que la forma de hacer y la filosofía que ha tenido la casa durante todos estos años sigue siendo la misma ahora que antes. Nuestra filosofía se basa, sobre todo, en el trabajo diario y en que todo el equipo del restaurante comparta los mismos valores. En ese sentido nuestro principal valor es la voluntad de dar el mejor servicio a todos nuestros clientes.
A partir de ahí viene todo lo demás: la calidad de la materia prima, los controles de calidad, el rigor en el tratamiento de los productos… todos estos valores son los mismos que cuando el restaurante abrió hace 45 años. Nuestro secreto es trabajar día a día y tener siempre la inquietud constante por mejorar.
En los últimos años los hábitos alimentarios de nuestra sociedad han cambiado. Cómo Via Veneto ha afrontado esta situación y qué cambios ha hecho al respecto?
La evolución de Via Veneto es paralela a la evolución que ha habido en nuestro sector en hábitos alimentarios, en tecnologías de alimentación, en todo. Nosotros cada año dedicamos una parte importante de nuestros presupuestos a la inversión en material, en tecnología, en maquinaria, etc. No tiene nada que ver la cocina que hoy en día tenemos con la que había hace 40 años.
Afortunadamente no tiene nada que ver la concienciación que tenemos en relación a la seguridad alimentaria de ahora con la de hace 40 años. Ha habido un cambio súper positivo que yo creo que es un cambio que ha reportado una seguridad de nuestro trabajo hacia el cliente enorme
Son estos momentos complicados para Catalunya y España en general: crisis económica y social ¿Cómo cree Ud. que se debe encarar el presente y futuro de la hostelería catalana?
Estos tiempos complicados nosotros lo enfocamos más como una oportunidad que como una situación difícil. Efectivamente la situación es difícil, pero yo creo que es una oportunidad para buscar nuevas maneras de hacer cosas, buscar nuevas formas de llegar a clientes que tal vez no llegábamos.
Hay un elemento muy positivo que es que la hostelería y la restauración catalana, y la de Barcelona en especial, tienen una imagen en el mundo fantástica. Uno de los motores que hay en este país es la gastronomía y eso hace unos años no lo teníamos.
Hay una generación de cocineros jóvenes y preparados también muy buena y tenemos unos proveedores que están haciendo un trabajo fantástico. Yo creo que hay muy buenos elementos que nos tienen que llevar a plantearnos las cosas en positivo. Creo que eso que dicen de ver el vaso medio lleno medio vacío es muy importante. En este país pecamos de un cierto pesimismo y lo que tal vez sería mejor es tener una actitud más entusiasta, más proactiva, más de lucha que nos lleve a conseguir tener una situación mejor.
Qué le aporta la actuación de una consultora especializada, en este caso GHA, en las auditorias de calidad, el control de procesos, formación especializada y análisis de alimentos?
Sobre todo la tranquilidad por nuestra parte de que hay una auditoria seria y rigurosa.
Eso es muy importante por dos motivos: porque nos hace siempre estar al día de cómo hacemos las cosas y porque proporciona a nuestros clientes la seguridad de que en esta casa la manipulación de los alimentos se hace conforme a normativa y con las mejores materias primas y los mejores medios.
También nos proporciona la posibilidad de dar formación a nuestros empleados sobre cualquier aspecto de seguridad alimentaria.
Y por último resolver cualquier duda que nosotros tengamos. De forma continuada siempre hay dudas en materia de seguridad alimentaria y GHA nos da la seguridad que nos va asesorar.
Siente que su negocio es más seguro desde que colabora con GHA?
Sí, indudablemente. Yo creo que las auditorías de seguridad alimentaria para un restaurante son importantísimas ya que es una obligación y una aportación al sector muy importante. Es necesario que el sector vea que las auditorías alimentarias son importantes y que no se trata sólo de una normativa legal que te obliga algo, sino que tienen que ser algo que incluyamos en nuestro día a día.
Sus clientes son conocedores del trabajo que realizan en materia de Seguridad Alimentaria?
Yo creo que implícitamente sí ya que la confianza que el cliente deposita en nosotros cuando nos visita conlleva esa seguridad.
Igual el cliente no es consciente de la enorme inversión que hay en tener el mejor personal, la mejor materia prima y la mejor tecnología pero sí que en el rigor de nuestro trabajo le llega nuestro esfuerzo en seguridad alimentaria.
Y en caso de duda o en caso de alguna pregunta siempre le podemos informar en base a las auditorías que GHA elabora para nosotros.
Entrevista realizada por Susana Fernández, Directora Comercial GHA (susanaf@ghalimentaria.com)