Casos de botulismo generan alerta alimentaria

julio 21st, 2016  

Nuevos registros de botulismo han captado la atención de autoridades sanitarias que han insistido en la difusión de programas que ayuden a prevenir esta intoxicación, que puede ser mortal si no se diagnostica y atiende oportunamente de manera adecuada.

 

El botulismo se produce por la ingesta de toxinas botulínicas que se reproducen en ambientes carentes de oxígeno, a partir de la presencia de una bacteria llamada Clostridium botulinum. Por esta razón, es imprescindible cumplir con los criterios de higiene y esterilización en la preparación y fabricación de productos alimentarios para el consumo humano.

 

Entre los síntomas que experimenta un paciente con botulismo se encuentran: fatiga y debilidad extremas, sequedad en la boca, visión borrosa, dificultad para tragar, etc… Incluso si no se acude rápidamente al médico, el afectado puede sufrir una parálisis del sistema respiratorio, nervioso y muscular.

Botulismo alimentos

Aunque el número de casos registrados de botulismo no reflejan una epidemia ni una propagación de mayor dimensión, merece la pena tener en cuenta las normas de prevención al tratarse de una enfermedad poco usual, pero que puede provocar la muerte.

 

 ¿Cuáles son los alimentos más propensos a contaminarse?

Al tratarse de una toxina que crece y se desarrolla en ausencia de oxígeno, los alimentos que pueden contaminarse son los conservados, enlatados, envasados y empaquetados, que usualmente se venden listos para el consumo. No obstante, también se han conocido casos de frutas y verduras contaminadas.

 

Por esta razón, dentro del proceso de producción de los alimentos, las normas de seguridad alimentaria incluyen mecanismos como la pasteurización y esterilización, que a través del calor  eliminan bacterias, toxinas y esporas para una correcta conservación. En otras palabras, se trata de garantizar la inocuidad en estos productos alimentarios.

 

En lo que respecta a los mecanismos para detectar los alimentos que pueden estar afectados con toxinas botulínicas, difícilmente en casa se puedan implementar medidas completamente eficaces. No obstante, el primer método preventivo se basa en descartar los alimentos enlatados y envasados que estén abultados o no no estén herméticamente cerrados

 

La idea no es generar alarma entre los consumidores, pero sí ofrecer la información necesaria para reducir el riesgo de sufrir botulismo. Las prácticas recomendadas son cocinar bien los alimentos, lavarlos con agua potable y mantenerlos a una temperatura adecuada en todo momento.

Recordemos que la salud es una responsabilidad que está en manos de todos.

Gestion e Higiene Alimentaria S.L. 93 860 31 05  info@ghalimentaria.com

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