LEGIONELLA EN EL AIRE

noviembre 4th, 2019  

Las infecciones por Legionella aumentan un 46% respecto 2016, alcanzando los 1.513 casos en España en el año 2018 y llegando al tercer puesto del “Ranking de los países europeos con mayor número de casos de legionelosis”.

Este no es un problema exclusivo de hoteles, sino también de otros complejos como residencias, colegios, centros comerciales o complejos deportivos.

 

¿Qué es la legionella?

La legionella es una bacteria ambiental presente en aguas superficiales. Es capaz de multiplicarse entre temperaturas de 20ºC y 45ºC, siendo su rango óptimo de crecimiento entre 35-37ºC.

Estando presente en lagos, ríos, estanques, puede viajar hasta los sistemas de abastecimiento de las ciudades a través de la red de distribución.

 

¿Cómo se transmite?

La infección se contrae mediante inhalación de aerosoles, no de la ingesta de agua contaminada. Los aerosoles se forman a través de pequeñas gotas microscópicas de agua donde se transporta la bacteria y éstas entran fácilmente por las vías respiratorias.

En el medio natural la Legionella se encuentra en bajas concentraciones, el problema surge cuando se presentan las siguientes condiciones;

  1. La colonización de una red o sistema humano de agua.
  2. La multiplicación de la bacteria en condiciones ambientales favorables.
  3. La difusión ambiental de esta fuente en forma de aerosol.
  4. La exposición de la población a dichos aerosoles.

Las fuentes de aerosoles más frecuentes y en las que podemos entrar en contacto fácilmente son las siguientes:

  • Torres de refrigeración y condensadores para aires acondicionados.
  • Sistemas de agua caliente sanitaria con acumuladores (termos eléctricos).
  • Sistemas de agua climatizada con agitación constante (piscinas, hidromasajes, jacuzzis…).
  • Sistemas de agua fría de consumo humano. En este apartado se encontrarían las tuberías, depósitos y demás instalaciones intermedias.
  • Sistemas de riego por aspersión.
  • Sistemas humectadores (humidificadores).

La Legionella causa una infección denominada legionelosis, donde sus síntomas, principalmente son fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, diarrea y tos, cuadro médico similar a una neumonía.

Por lo general, no se transmite de una persona a otra, sin embargo, hay sectores de la población tienen mayor riesgo de sintomatología más grave:

  • Las personas de 50 años y mayores.
  • Los fumadores o exfumadores.
  • Las personas con enfermedades pulmonares crónicas.
  • Las personas inmunodeprimidas o que toman medicamentos que puedan debilitar el sistema inmunitario.
  • Las personas con cáncer.
  • Las personas con enfermedades subyacentes (diabetes, insuficiencia renal o hepática).

 

Medidas de prevención generales

Las medidas de prevención se basan en dificultar las condiciones óptimas de crecimiento y multiplicación de la bacteria.

Evitar que el agua no se estanque en las instalaciones ni que estas presenten suciedad ni sedimentos y no genere corrosión ni incrustaciones. Realizar un vaciado periódico de las tuberías.

Verificar que los niveles de cloro en el agua se encuentren entre 0,2 y 1 ppm, en el caso del agua de consumo, y de 0,5 a 2 ppm en piscinas e hidromasajes. La adición de cloro en el agua de red actúa como biocida y evita incrustaciones y corrosiones.

En casos de agua caliente sanitaria, la temperatura se deberá mantener por encima de los 50ºC en la red y de 60ºC en acumulación o deposito.

La amenaza se puede reducir mediante la limpieza, la desinfección y el mantenimiento periódicos de los sistemas con riesgo, anteriormente mencionados.

 

Si el edificio cuenta con depósitos o tanques de reserva de agua fría de consumo humano…

Se deberá de comprobar su estado y estructura regularmente, así como asegurar que se encuentran en una localización protegidos del calor excesivo y la contaminación, para este fin, se recomienda taparlos con una cubierta impermeable.

Se recomienda limpiar y desinfectar anualmente los elementos intermedios y disponer de algún sistema de renovación continua del agua, con entrada, salida, rebosadero y purga.

 

Si el edificio dispone de un termo eléctrico o caldera de combustión con acumulador…

La temperatura recomendada del acumulador será superior a los 60ºC y no apagarlo en horario nocturno.

 

En los elementos terminales de la red (grifos y duchas)…

Se recomienda evitar el uso de filtros y accesorios innecesarios, si existen se extremará su limpieza. Anualmente, se aconseja desmontar estos accesorios y desinfectarlos sumergidos en lejía diluida. Para los grifos de ducha, usar difusores de gota gruesa. Para eliminar las incrustaciones de cal mediante la aplicación de productos adecuados.

 

Documentos de referencia

Legionelosis: Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para prevención y control de la legionelosis.

Agua de consumo humano: Real Decreto 140/2003, de 7 de febrero, por el que se establecen los criterios sanitarios de calidad del agua de consumo humano.

Piscinas: Real Decreto 742/2013, de 27 de septiembre, por el que se establecen los criterios técnico-sanitarios de las piscinas.

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